
Somos Ana, Alberto y nuestra hija Sofía —una familia argentina que un día decidió cambiar de hemisferio y ritmo para comenzar una nueva vida en Galicia, entre ríos, viñedos y piedras con historia.
Amamos el vino, los viajes y las conversaciones largas. Nuestro recorrido nos llevó desde Sudáfrica hasta el sudeste asiático, pasando por Estados Unidos, Rusia, Europa y muchos rincones de Sudamérica. En cada lugar aprendimos algo, y en todos encontramos inspiración para crear este espacio.
Cuando descubrimos esta antigua bodega de piedra, supimos que aquí podía nacer algo especial. La restauramos de forma integral, con paciencia y mucho cariño, imaginando un lugar como los que a nosotros nos gustaría encontrar en nuestros viajes: auténtico, cómodo, acogedor y lleno de alma.
Pensamos cada detalle con dedicación, buscando siempre equilibrio entre el confort, la estética y el respeto por la esencia del lugar.
Pero más allá de la casa, lo que realmente nos mueve es compartir con otros viajeros: conocer historias, intercambiar vivencias y seguir aprendiendo con cada visita.
Esperamos que este refugio de descanso sea también el suyo, y que Wine Lodge Ribeira Sacra se quede con ustedes como un recuerdo cálido de su paso por la Ribeira.